Sevilla, capital del estudio contra la Contaminación Acústica

Joaquín José Herrera del Rey. Presidente de Juristas contra el Ruido. Abogado. Doctor en Derecho

El Ecobarómetro 2009 hace un retrato de la conciencia medioambiental de los andaluces. El informe muestra cómo los ciudadanos consideran que el primer problema ambiental de su localidad es el ruido, seguido de la suciedad de las calles y la falta de parques y jardines” (informa el diario El País. Sevilla. 24-11-2009).
Dado que para el ecobarómetro de la Consejería de Medio Ambiente el ruido es el principal problema medio ambiental urbano, pretendemos que Sevilla sea referente en su estudio, investigación y soluciones innovadoras.
El ruido sigue siendo en España uno de los principales problemas que sufre la población, y así se recoge tanto en los datos del INE como en los ecobarómetros de las Consejerías de las diferente autonomías y en los informes de los distintos Defensores del Pueblo. Además, en ningún momento la Administración Pública ha pretendido rebatir el informe de la OCDE que nos sitúa en el segundo país más ruidoso del mundo después de Japón.
Los ciudadanos no entienden que el denominado estado del bienestar se inhiba radical y fehacientemente en buscar soluciones verdaderamente eficaces frente a este problema. Es lo que algún autor ha denominado “hipocresía del Estado de Derecho”, teóricamente Estado del bienestar.
El ejemplo lo tenemos en el reciente proyecto de Navegación Aérea, que hace preponderar la economía al medio ambiente, obligando a los vecinos a soportar el ruido de las zonas aereoportuarias.
Lo mismo ocurre con la Delegación de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla, que bajo el pretexto de la nueva normativa de servicios, pretende eliminar la regulación administrativa específica y la licencia previa, en materia de actividades molestas y peligrosas (sustituyéndola por un canto al sol o declaración de autoresponsabilidad).
Tampoco “se creen” los vecinos que un procedimiento contencioso administrativo pueda tardar habitualmente cuatro años sin que este hecho demencial levante protestas ciudadanas.

Desde el punto de vista genérico, y sin perjuicio de la indudable conexión entre derecho administrativo y derecho civil (y el carácter prevalente de este) en las actividades molestas, sigue siendo fundamental la comprensión de lo que el decibelio significa, de forma que sólo tres decibelios por encima de los límites legales puede implicar una afección para una persona (sana o no, mayor o no, más o menos sensible) del doble del ruido permitido. Esto es física pura, no es una percepción personal. Este es el primer problema que nos encontramos ante los tribunales. El entendimiento de lo que el exceso sobre los límites realmente significa en la vida cotidiana. La ponderación del problema, seleccionando el bien jurídico a proteger.
Quizás parte de los problemas tienen su origen en que la Ley del Ruido (Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del ruido) traspone la directiva europea sobre contaminación acústica, que no se adapta a nuestra realidad social, con un ocio y costumbres horarias muy distintos a los del centro de Europa). Por tanto:
1.-Es necesario medir el ruido. Sin medición no hay incumplimiento. Cosa absurda ya que a veces basta con meras inspecciones oculares previas. Los médicos piden radiografías u otras pruebas pero después de examinar el problema.Aquí, el contaminado tiene la carga y la molestia de la prueba.

2.- Califica como tolerables (¿civilmente?) siempre que se esté dentro de los límites legales. Siendo esta apreciación incorrecta ya que puede haber algún ruido dentro de los límites legales, que sea molesto, e implique un uso abusivo del derecho y por tanto no se tenga la obligación jurídica de soportarlo.

Conviene interpretar conjunta y constitucionalmente las normas e indagar, a continuación, y abstracción hecha del número de decibelios que arroje la medición que en su momento se haga, si quien es propietario o usuario del objeto productor del ruido que altera la paz diurna y nocturna precisa, inexcusablemente, utilizarlo a todas horas del día, o en horas nocturnas, y sobre todo, si puede evitarse de alguna manera la emisión de dichos ruidos, cuando menos en esas horas en que el mayor porcentaje de los ciudadanos descansa o intenta hacerlo.

3.-Entre todos los emisores acústicos se encuentran bandas, veladores, veladas, concentraciones, fiestas, puertos aeropuertos, tranvías y atracciones de feria etc, etc. Los veladores, por ejemplo, son focos de ruidos a estudiar, por mucho que la futura Ordenanza de veladores lo ignore ilegítima y supinamente.

La Asociación Juristas contra el ruido se constituyó el 3 de marzo de 2001 (unos 30 abogados repartidos por toda España). Ha llovido poco, pero hemos tenido mucho ruido. Se ha evolucionado, sin duda, pero más largo es el camino por recorrer, sobre todo dada la percepción ciudadana (el ruido se considera el problema de contaminación urbana más importante) y la escasez de medios empleados y resultados logrados.

A petición argumentada de distintas asociaciones, hemos dado el premio petardo acústico (a las peores prácticas en gestión sobre el ruido) a la ciudad de Ceuta. Y el premio a los peores comportamientos sobre información, participación y acceso en materia de medio ambiental a la ciudad de Sevilla.

Sus gobiernos municipales no han mostrado demasiado sentido del humor cuando se han enterado de la concesión, gracia y arte que sí ha derrochado siempre nuestro tercer premiado. Premio que se concede a aquellas personas del ámbito intelectual y de la cultura especialmente sensibilizadas con la contaminación acústica, que hemos concedido al dibujante Antonio Fraguas Forges.

Entendemos que criticar positivamente debe ser bienvenido. (Aunque sea heterodoxo en esta ciudad de los besamanos y besapies). Vaya nuestra mano tendida a todas aquellas instituciones que quieran apoyar y valorar Sevilla como la capital sobre el estudio y la reflexión sobre la contaminación acústica o cualquier iniciativa para mejorar la situación: tribunales arbítrales, premios escolares, estudios de investigación o educativos, jornadas, etcétera, pues entendemos que la política del avestruz no es positiva.

Fuente: http://blogs.elcorreoweb.es/tribunas/2009/12/30/sevilla-capital-del-estudio-contra-la-contaminacion-acustica/