¡No más contaminación acústica en el centro urbano!

En las calles 9 de Octubre y Pedro Carbo, y desde las 08:00 hasta las 19:00 o 20:00, ponen a vigilantes a acelerar el paso de los vehículos, justo al pie del semáforo. Para hacerse escuchar usan el pito indiscriminadamente.

Es comprensible esta labor en caso de emergencia, cuando se trata de un accidente, un incendio, una manifestación, etcétera; pero habiendo cuatro semáforos funcionando bien, la verdad es que su presencia resulta inútil.

Es gracioso decirlo, pero el semáforo cumple su labor sincronizadamente y en respetuoso silencio, mientras el vigilante de turno lo anula con el sonido estentóreo que provoca su actitud acalorada que pita y repita, generando una nueva contaminación y más estrés citadino en un espacio que además, y por su estructura, tiene mucha acústica.

Sería saludable que los directivos de la Comisión de Tránsito tomaran correctivos en el uso de sus elementos, pues esta área comercial donde hay una iglesia, oficinas, restaurantes, almacenes y residencias, es el mayor referente del turismo en el casco central de Guayaquil.

¡Ojo con esto! Cuando el vigilante de turno va a almorzar los carros circulan normalmente respetando la luz del semáforo e incluso no pitan. Todo va bien hasta que regresa. Les pido, por favor, dejen que el semáforo cumpla la función para la que fue diseñado. No inutilicen una inversión ni estropeen la regeneración urbana. Que ciertos señores vigilantes no sigan contaminando la ciudad con ruido, ni alterando a los ciudadanos. ¿Para qué un pito si tenemos cuatro semáforos?

Fernando Héctor Naranjo Villacís, periodista, Guayaquil

 

 

 

Fuente: http://www.eluniverso.com/opinion/2014/05/28/nota/3022861/no-mas-contaminacion-acustica-centro-urbano