Crítica al nuevo reglamento del Ruido

El abogado experto en contaminación acústica y vicepresidente de Juristas contra el Ruido, Joaquín José Herrera del Rey, ha criticado la falta de claridad del borrador del nuevo reglamento del Ruido

AMALIA F.LÉRIDA. SEVILLA

Actualizado 04/06/2009 – 09:04:03

El abogado experto en contaminación acústica y vicepresidente de Juristas contra el Ruido, Joaquín José Herrera del Rey, ha criticado la falta de claridad del borrador del nuevo reglamento del Ruido en Andalucía que está en trámite de alegaciones y que supone un galimatías que, lejos de aclarar a los ciudadano las cuestiones los confunden aún más.Según Herrera del Rey, «las normas deben procurar la eficacia (art. 103 CE ) y el servicio a los ciudadanos en la búsqueda de dicha eficacia (art. 3 Ley 30/1992 ) que depende del grado de vinculación efectiva con la realidad social de su vinculación con los usos sociales vigentes y capacidad de normarlos, de crear reglas de juego eficaces para que funcione la economía y haya paz y tranquilidad».

En su crítica contra dichoborrador parafrasea a Alfonso de Cossío cuando decía que « con frecuencia, tal finalidad se olvida y el derecho es utilizado como instrumento en beneficio exclusivo de una minoría dominante, que busca a través de este medio, aparentemente legítimo, la opresión de los demás, apoyándose en la fuerza que lleva implícito el carácter coactivo de la norma».

«El Derecho -sigue el abogado- se ha administrativizado, con la idea de conseguir una defensa social y ahora resulta que es incapaz de defenderlo y se ha entregado a determinados oligopolios». En su opinión, antes elDerecho, con los esquemas del Derecho civil más rancio, funcionabay «ahora, no ahora con los tecnicismos del decibelio a un operador jurídico se le indica que en una vivienda hay nueve decibelios por encima de los límites legales y no hay reacción jurídica».

«Nos hemos cargado -añade- el sistema de conseguir la justicia por culpa de la técnica. Se pretende lo que en la Edad Media, que el saber quede en manos de una minoría. Y el ruido es lo que el pueblo entiende por tal, todo lo demás son manipulaciones y tergiversaciones interesadas. Las normas deben responder a los intereses de la colectividad y no al patrimonio de una clase. Se necesita una norma que defienda los intereses de los débiles frente a los fuertes, que busque el interés general y común, que contribuya a evitar conflictos y no a enrevesarlos, acrecentarlos o complicarlos. Que su incumplimiento sea palpable sin necesidad de complicadísimas pruebas técnicas sólo accesible para los más potentados».

Recuerda que, cuando se aprobó La Ley del Ruido por parte del Partido Popular, se indicó, «con razón, que la misma era un canto al sol pues ya se sabía que no iba a servir de nada»

«Florero de adorno»

«Lo que nopodíamos imaginar -apunta- es que en pleno 2009 en Andalucía se pretendiera aprobar un reglamento del ruido que supone un brindis a las estrellas. Un florero de adorno».

«Nos bastaría, por ahora, -termina- bajar el límite de decibelios a 25 en el interior de los dormitorios pues así loobliga la normativa estatal. Por lo demás no encuentro en el borrador ninguna ventaja en relación a la normativa anterior».